Inicio » Noticias de Interés » CIFF lidera la capacitación en la industria microfinanciera
Fuente: CIFF   
Miércoles, 09 de Junio de 2010 12:09

La capacitación en la industria microfinanciera discurre por cursos, seminarios, diplomados y programas. ¿Es tiempo para una maestría especializada? Las escuelas de negocios no se ponen de acuerdo.

Extracto de la noticia del Banco Interamericano de Desarrollo, pulse aquí para ver la noticia completa.

La industria microfinanciera ha avanzado tanto que son pocas las escuelas de negocios y universidades de América Latina que no dictan la temática como seminario, diplomado, curso o programa. Carlos Labarthe, co-fundador de Compartamos, la mayor microfinanciera de México, dice haber observado un sólido y concreto interés de algunas escuelas por introducir las microfinanzas en su currícula para ayudar a la industria a “producir” asesores u otros puestos clave.

Arriba, muy alto

Una recorrida por la región arroja más de una decena de programas y cursos con alto nivel de especialización. Eso habla de cierto nivel intermedio de desarrollo. En la práctica, cuando una escuela de negocios o universidad introduce un tema, avanza primero con cursos y seminarios. Si halla masa crítica, avanzará a programas estables y, de darse con masividad, saltará a experiencias más profundas. Allí entra la pregunta del millón, pues, si bien es sabido que las microfinanzas latinoamericanas están en un atractivo punto de maduración, ¿lo están tanto como para poseer una maestría específicamente dedicada a su gestión? La respuesta es muy propia de economistas y académicos: depende.

El de INCAE es hoy uno de los más reconocidos programas regionales, pero cuando en 2004 organismos internacionales la pulsaron para conocer su voluntad de lanzar una maestría en microfinanzas, la escuela dio un pase de verónica al toro. “Analizamos el interés pero concluimos que, dado el enfoque integral y generalista del MAE, no era posible establecer una maestría en microfinanzas, pero sí ofrecer de una manera efectiva y eficiente un buen curso de gerencia para IMF”, dice Alfaro Gramajo.

Todo eso está muy bien, pero aunque las microfinanzas han dado saltos cuantitativos y cualitativos en la región, ¿tanta oferta tiene demanda suficiente? No parecen haber dudas: “Es es el tema que viene, el emergente a nivel mundial”, dice Patricio Cortés, director ejecutivo del Centro para el Emprendimiento e Innovación de la UDD chilena.  

De hecho, una de los últimos lanzamientos es el Master en Microfinanzas y Desarrollo Social del Centro Internacional de Formación Financiera (CIFF), en España. La escuela de negocios fue creada en 2001 por la Universidad de Alcalá (UAH) y tiene el respaldo del Grupo Santander, el segundo mayor grupo financiero de la Unión Europa.

El master, de 600 horas y un costo mínimo de US$ 6,500, es dictado bajo modalidades online y presencial en Madrid y Sevilla entre noviembre de un año y julio del siguiente. Era un paso previsible para CIFF, que en 2008 concluyó su primer curso de microfinanzas y desarrollo social, un programa de posgrado de 200 horas con titulación de UAH y patrocinio de la Fundación Carolina. La nueva propuesta, que imparte los cursos de noviembre a julio, ha demostrado tener apego en la región, especialmente en América del Sur, que ha provisto 26 de los 36 graduados de la promoción 2008/09, la primera camada global.

Atiendan a la posición de Alfaro Gramajo, el director del programa para IMF de INCAE: él cree que las maestrías son un reto enorme y que, quizás, podríamos estar volando demasiado alto al soñar con maestros en gestión microfinanciera en América Latina. “La mayoría de las escuelas no cuentan con profesores especializados en el área ni mucho menos con materiales relevantes”, dice. “Posiblemente el sector no necesite masters en microfinanzas sino en administración de empresas con buen dominio de la gerencia de IMF, y esto se puede lograr con algo más modesto que una maestría, como uno o una serie de cursos conducentes a especialización en microfinanzas”.

La idea de INCAE es respetable, pero no les digan al IADE-UAM o al CIFF de España que no se puede ir a más. La primera institución está deseosa de transferir sus mejores prácticas capacitando a otras pequeñas instituciones regionales con personas idóneas que sean capaces de transmitir sus experiencias utilizando metodología docente. El CIFF ha visto que hay tela por cortar por todo lo alto y quiere ser el sastre de la industria, tanto promoviendo el talento económico-financiero regional —captando inteligencia deseosa de formación— como ofreciéndose como puerta de intercambio entre Europa y América Latina para las microfinanzas con base académica. Su primera camada, pletórica de latinoamericanos, abona esa idea.